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Chuck

2017/07/26

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Porqué nunca voy a comprar un sofá Pottery Barn – Crítica y comentarios

Decidirse a comprar un sofá Pottery Barn es muy difícil hoy en día. Sobre todo debido a las bajas puntuaciones que está recibiendo en el mundo digital últimamente. Pero utilizando únicamente razonamientos objetivos, por fin nos hemos decidido a aclarar todas las dudas con respecto a este tema.

Hace unos meses, escribimos un artículo en el que hablamos sobre la recuperación de Pottery Barn en reputación online. Puedes leer este artículo haciendo click aquí.

Hoy queremos escribir este artículo desde un punto de vista más personal, y llegar a una conclusión definitiva, que nos ayude a decidirnos si comprar o no un sofá Pottery Barn.

Pottery Barn PB Basic 3 Seater Sofa Slipcover
Fotos crédito de Savvysouthernstyle.com

Precio

Como en casi todo tipo de productos, el precio de un producto es un factor determinante y lo primero que miramos a la hora de hacer una compra. Aunque al fin y al cabo es un factor muy relativo que depende de los recursos de cada persona y su percepción de lo que puede ser “caro” o “barato”.

Pero al final del día, en lo que nos tenemos que fijar es en el valor del dinero y si podemos hacer un buen balance de calidad-precio.

A continuación he detallado una lista con los precios generales de la gama de sofás Pottery Barn.

– Cameron Roll/Sofá de brazo cuadrado: $889 – $2,329
– Sofá Tapizado Beverly: $899 – $2,299
– Sofá de 2 plazas Carolyn: $899 – $1,199
– PB Comfort Roll/Sofá de brazo cuadrado tapizado: $1,099 – $3,099
– PB Sofá con funda básica $1,099 – $2,999

Y estos serían solo algunos de los más económicos ya que la mayoría de sus sofás superan los $1.100, lo cúal está un poco por encima de mi presupuesto. Como media y dependiendo de la tela que elijas, el mínimo que te puedes gastar es de $1.000, aunque si te decides a comprar un sofá de esta marca seguro que al final acabarás gastando hasta $2.000 si te decides por una tela un poco más moderna.

Mucha gente dirá que lo que se paga es lo que se recibe, y, de todo corazón, pienso que eso es verdad. Personalmente opino que un sofá Pottery Barn tiene una calidad decente y por ello, espero que tengan una duración mínima de al menos 10-12 años.

Además, por lo general no me gusta el look “clásico” que tiene el brazo redondeado de alguno de sus modelos. Así que aunque por muy durable que pueda parecer, todavía no estoy dispuesto a gastar mi dinero en este tipo de sofá. La verdad es, que si ahora mismo me tuviera que decidir a comprar algún sofá Pottery Barn, me decidiría por la gama de sofás Solano, que por desgracia está ya descatalogada.

Credibilidad online

Hoy en día con Google y las redes sociales como nuestro principal medio para comunicarnos e informarnos, es muy sencillo comprar productos por internet y escribir algún comentario o crítica sobre ellos. Como escribí en mi anterior artículo sobre las críticas negativas de Pottery Barn, esta marca era un gran referente del mueble hace algunos años, pero debido a su baja calidad en el servicio de atención al cliente, su nombre de marca se ha ido deteriorando con los años.

Échale un vistazo a esto:
pottery barn review google search results

Tengo que decir, que las críticas en el mundo digital, son uno de los factores más importantes hoy en día a la hora de determinar si comprar una marca o no. Por lo que si Pottery Barn no mejora su reputación online en los próximos años, los propios consumidores hundirán a la marca. Por desgracia.

Diseño y estética

La gama de sofás Pottery Barn es muy estándar y mientras que mucha gente considera su estilo clásico, yo creo que simplemente es un poco anticuado.

Existe una gama de sofás de esta familia llamada “Solano” que sin lugar a dudas, se puede llamar una pieza atemporal. Creo que aunque sigan pasando los años este sofá encajará a la perfección en cualquier tipo de salón. Es el sofá de la siguiente imagen, ¿qué te parece?

Pottery Barn Solano

¿A qué es precioso? Simple, sencillo, con un único cojín con brazos cuadrados, pero con una estructura redondeada que recuerda mucho al sofá IKEA Kivik. Si has leído nuestro artículo sobre el sofá IKEA Kivik, sabrás que se trata de un gran adversario en el mundo de los sofás, sobre todo por su buena relación calidad-precio. ¡El sofá Kivik es un gran contrincante!

El sofá Potery Barn de brazo cuadrado es muy similar pero la principal diferencia entre ambos es la anchura y la altura de sus apoyabrazos. Si lo comparamos por ejemplo con el sofá Kivik, este tiene unos apoyabrazos parecidos que permiten que una persona de estatura normal se siente en el apoyabrazos del sofá.

Kivik 3 seater in Kino Orange fabrics
Sofá Kivik con funda personalizada de Comfort Works

 

Coste de mantenimiento

Si finalmente te decides a comprar una funda para el sofá Pottery Barn, te darás cuenta que requiere mucho mantenimiento y que por ejemplo tendrás que limpiar sus cubiertas cada 4-5 años. Dependiendo del uso que hagas del sofá y otros factores (en mi casa estamos muy domesticados y vivimos bajo una estricta política de no comer en el sofá).

Mucha gente se decide a comprar una funda para el sofá, de esta forma lo protegen de el uso habitual que se hace de este mueble. Y cuando creen que el sofá necesita un lavado de cara, simplemente retiran las fundas y las lavan en la lavadora. ¡Muy sencillo!

La que sucede es lo siguiente, una funda para sofá comprada directamente a Pottery Barn es casi tan cara como un sofá nuevo. Tomando como ejemplo el sofá Pottery Barn Comfort, sus fundas originales compradas directamente a la marca valen $560, y este modelo de sofá vale $1660. Es decir, las fundas originales valen aproximadamente la mitad que un sofá nuevo.

 

Conclusión

Poniendo todo en su lugar, y tras haber analizado y tenido en cuenta todos los aspectos que consideramos importantes a la hora de comprar un sofá Pottery Barn hemos llegado a la conclusión que aunque no tenga un look muy actual y cuente con numerosas críticas negativas online, se trata de un buen producto que sigue gozando de gran actualidad. ¡Incluso se está vendiendo en Australia!

Y el motivo por el cuál empezaba el artículo diciendo que yo nunca compraría un sofá Pottery Barn es porque simplemente optaría por conseguir uno de segunda mano y compraría una funda personalizada para el mismo. De esta forma podría disfrutar de este producto pero de una forma más económica. Puedes consultar nuestra variada oferta de fundas para sofás Pottery Barn en nuestra web.

Pero, ¿tú que opinas? ¿Cómo valorarías tus productos Pottery Barn?